La metamorfosis del mejor oficio del mundo

La actual crisis económica está provocando cambios en los modelos de negocio de varios sectores de la economía e incertidumbre sobre el futuro de estos. Los principales periódicos del país se están preparando para afrontar estos nuevos tiempos donde nadie conoce la fórmula perfecta y la solución final a la situación que azota la profesión del periodismo.

J. Lanzas, M. Lois, O. Muñoz

Esta crisis afecta especialmente a los sectores en los que a los cambios que provocan el actual estado de la economía, se suman los que  generan  la irrupción de las nuevas tecnologías. Este es el caso del periodismo, que está sumido en una auténtica revolución cuyo desenlace es de momento imprevisible  y solo algunos profesionales de este sector se atreven a especular sobre su incierto futuro.

Los periodistas son, habitualmente, creadores de corrientes de opinión que, sin duda, afectan de manera directa a cuestiones importantes como son la toma de decisiones en política o la decisión de los ciudadanos sobre qué partido votar en las próximas elecciones. El ciudadano necesita medios de comunicación independientes de los distintos poderes o, al menos, que representen la máxima pluralidad de ideas posible para poder formar una opinión propia y de manera libre, elemento imprescindible para poder ejercer su libertad de expresión, la cual es intrínseca a la democracia. Podemos observar entonces, una relación directamente proporcional entre la calidad periodística y la democrática.  Esta  influencia social que tiene el periodismo hace que los cambios mencionados anteriormente sean de especial relevancia ya que sin duda afectarán a la sociedad de manera más directa que los de otros sectores de la economía. Vemos pues una influencia recíproca en la que la actual situación, especialmente la económica, está provocando unos cambios en la sociedad que también afectan al periodismo.

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La redacción de El 9 está totalmente integrada. (Foto: Oliver Muñoz)

Nuevos periodistas: ciudadanos y multiplataforma

Algunos de estos cambios que se están dando en el periodismo vienen dados por la irrupción y la constante evolución de la tecnologías de la información y de la  comunicación . Uno de ellos es la democratización de la información. Hoy, cualquier persona puede crear un blog de manera gratuita o un medio de comunicación digital con muy pocos recursos económicos (ya que en los periódicos digitales no existen los gastos necesarios para hacer un diario de papel). Esta pérdida del monopolio de la información por parte de los periodistas ha demostrado ser muy eficaz en procesos de democratización de algunas sociedades. Tenemos, como ejemplo, el caso de la primavera árabe en el que los ciudadanos con un simple teléfono móvil con cámara y con la posibilidad de acceder a las redes sociales, fueron capaces de saltarse la censura  informativa que imponían sus gobiernos dictatoriales. Eso hizo posible que el mundo entero dispusiese de una versión de los hechos distinta a la que habrían ofrecido los medios tradicionales sometidos a una estricta vigilancia de dichos gobiernos. Igual de eficaz fue la colaboración que estas personas ofrecieron a medios de comunicación de masas como la cadena de televisión Al Jazeera, a la que cedían las  imágenes tomadas con sus teléfonos  móviles,  convirtiéndose así en improvisados corresponsales.

La llegada de Internet ha provocado que los profesionales de la comunicación carezcan de el suficiente tiempo para contrastar y garantizar la veracidad de la información.

Sin embargo, esta nueva participación ciudadana no solo aporta ventajas. Aunque cualquiera puede acceder desde casa a una gran cantidad de información (a la que antes de la llegada de Internet solo accedían los periodistas), estamos viendo como los ciudadanos que se dedican a informar mediante blogs o redes sociales, ofrecen una información poco o nada contrastada y, por lo tanto, de mala calidad o incluso a veces falsa. Un claro ejemplo es lo que ocurrió recientemente cuando se propagó por la redes sociales que Obama había sido herido en un atentado terrorista (información que se había sacado de la página web de Associated Press tras ser pirateada).

La llegada de Internet no solo propició que la mayoría de gente produjese  una información de baja calidad, sino que la constante actualización que requieren los medios digitales y la feroz competencia que se genera entre ellos por ser los primeros en informar, también ha provocado que los profesionales de la comunicación carezcan de el suficiente tiempo para contrastar y garantizar la veracidad de la información. Este hecho favorece que el tradicional periódico en formato de papel siga gozando de un mayor prestigio.

Centrarse en trabajar la web, implica que los periodistas que llenan las páginas de papel tengan los conocimientos adecuados para redactar en Internet. Los trabajadores se han tenido que renovar y aprender las directrices que marca la red, y aquellos que no lo han conseguido, se han quedado atrás, obsoletos. Algunos medios han optado por contratar a un personal más joven, perteneciente a generaciones que han crecido ya manejando las nuevas tecnologías. “Los redactores de web cobran menos que los de papel. Y esto, desgraciadamente, es un negocio, y los que mandan no quieren ahogarse”, admite Sierra comentando que “antes la web no daba beneficios, por lo que se contrataba a gente a coste cero prácticamente”.

“Las redacciones se están rejuveneciendo por una cuestión de costes y no por la cuestión tecnológica”, matiza Espada de El9 Esportiu, porque “los nuevos profesionales son más baratos”. Espada hace hincapié también en la reforma laboral aprobada por el Partido Popular, que permite despedir a trabajadores por el coste mínimo. “Es obvio que hay determinados problemas con la gente de más edad en la adaptación de los nuevos formatos comunicativos”, sigue Espada, y lo ejemplifica con el Grupo Prisa, contando que “han tenido problemas con los más veteranos por problemas de adaptación”. Pero no parece ser una norma tener que contratar a periodistas más jóvenes, el jefe de contenidos digitales de El Periódico, Saül Gordillo, explica que “los trabajadores de la web son los mismos que los del papel” y que “hay veteranos que escriben para la web y lo hacen muy bien y jóvenes que quizás no lo hacen tanto”.

Unirse o morir

Las nuevas tecnologías han cambiado las rutinas y la forma de trabajar de los periodistas que se han tenido que especializar en el uso de éstas y trabajar en nuevas redacciones separadas o integradas. Además, en Internet se han generado cambios en los precios y en los formatos de publicidad. En cuánto a los cambios que el periodismo está sufriendo a causa de la actual crisis económica, estos no son muy distintos a los de los demás sectores de la economía, despidos, ERE’s, precariedad laboral  y reducción de sueldos están a la orden del día.

Toda la evolución tecnológica que está viviendo la sociedad, también es absorbida por la profesión del periodismo. Las rutinas han cambiado, y las redacciones de todos los medios impresos están inmersas en una transición que les llevará formar un único espacio que trabaje para la versión en papel y para la web indistintamente. Algunos diarios ya han hecho este paso, y sus periodistas se caracterizan por ser multiplataforma y escribir una misma noticia en papel e Internet. Todo aquel que decida no seguir esta tendencia se quedará atrás y fracasará. Si el periodismo destaca por algo es por su constante actualización, no solo de la información, sino también de su forma de producir las piezas periodísticas. Los medios sufren la crisis, sobre todo los de papel, que buscan nuevas vías de supervivencia como esta de integrar las redacciones.

Las rutinas han cambiado, y las redacciones de todos los medios impresos están inmersas en una transición que les llevará formar un único espacio que trabaje para la versión en papel y para la web indistintamente.

El subdirector de El País Catalunya, Francesc Valls, cree que tener la redacción integrada solo “aporta ventajas” y nombra como precedente un periódico con redacciones separadas que acabó mal. El The Washington Post tenía una redacción para papel y otra para web, y la comunicación entre unos y otros era nula. Eso afectó al rendimiento y a la calidad del producto informativo que proporcionaban. “Si un diario se ha ganado la credibilidad en el papel, se la ha de ganar también en su versión digital”, apunta Valls. El diario El País hace cuatro años que cambió su modo de trabajo y aunque los inicios fueron algo complicados actualmente el periódico ha vuelto al liderazgo.

La mayoría de periódicos se han tenido que amoldar a esta obligada directriz, mientras que hay diarios que ya nacieron teniendo integrada su redacción, como el Diari Ara“Es absurdo que dos personas de la misma redacción estén persiguiendo la misma noticia porque se publicará en dos canales diferentes”, opina el jefe de la sección de media del Ara, Àlex Gutiérrez. “Me extrañaría mucho – prosigue – que algún diario en el futuro apostase por una segmentación en su redacción”. Otro caso destacable de un diario que desde su origen decidió tener una sola redacción es El 9 Esportiu. “Desde el inicio del proyecto, los redactores de papel hacen las informaciones para la web, a excepción de cuatro personas que se dedican exclusivamente a la web”, explica el codirector del periódico, Ferran Espada.

El futuro obviamente está en la red, y eso no lo saben únicamente los trabajadores de la prensa. Por esta razón, se empiezan a ofrecer contenidos exclusivos en la web. No todos los diarios traspasan toda la información de su versión al papel a la web. Por otro lado, todavía hoy, cuando la integración de redacciones hace años que comenzó, hay periódicos que están en medio de este proceso de cambio. El diario Sport o La Vanguardia son un ejemplo de esos medios que todavía no han completado o iniciado ese paso a la integración. “Nadie encuentra la verdadera solución, hay diarios que están integrados y los hay que no. Lo que está claro es que no se puede integrar de un día para el otro”, asegura Joan Vehils como director del Sport, que se encuentra en el proceso de cambio.

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La Vanguardia tiene separadas sus redacciones de papel y del digital. (Foto: Oliver Muñoz)

Además añade que “los diarios acabaran con el 80% de la información para web y el 20 para papel, pero que ahora mismo la web por sí misma no es rentable”. Por su parte, el subdirector de La Vanguardia, Enric Sierra, explica que tienen “una redacción para el papel y una redacción para la web, incluso dependen de empresas diferentes del mismo grupo”. Para este periódico, la versión impresa es esencial, ya que sigue siendo rentable y cuentan con un número de subscriptores muy elevado. “Nosotros utilizamos más la web para la información, el papel, en cambio, es más para el análisis, la creación literaria y el contraste”, detalla Sierra.

Tras analizar la situación actual del periodismo, vamos a ver qué nuevos modelos se pueden generar tras estos cambios y cuál es la opinión de los profesionales sobre el futuro de los medios de comunicación.

El papel, qué tiempo tan feliz

El periodismo ha vivido los mejores años de su historia gracias al papel. Los quioscos eran el punto de encuentro entre aquellos que querían informarse y los que buscaban el arte de palpar el papel, de leer por gusto y disfrute. La tradición de comprar un periódico de buena mañana ha ido desvaneciendo. No así la idea de informarse a primera hora. No ha cambiado el fondo, sino la forma.

“Igual que cuando vas a comprar el pan pagas por ello, el servicio de informar dedica un esfuerzo, un gasto de tiempo y el que lo hace debe recibir la compensación económica merecida”

Las nuevas tecnologías permiten a la sociedad informarse a través de los smartphones, las tabletas y los ordenadores en cualquier lugar y momento (anywhere y anytime). Pero, ¿por qué no hay que pagar por esos contenidos y sí por los de papel? Ese es el gran dilema que tiene en el horizonte la prensa escrita. Los suscriptores y todos aquellos lectores que pagan el 1,20€ que cuestan actualmente los diarios, ven como otros usuarios gozan de los mismos artículos, reportajes e información de forma gratuita en los dispositivos móviles gracias a Internet. “Todos nos volvimos locos y nos enamoramos de la inmediatez y las nuevas puertas que nos abría Internet, pero también nos ha ofrecido todo a coste cero y ahora no vemos normal que nos obliguen a hacer pagar por aquello que consumimos”, así de contundente se mostraba Enric Sierra, subdirector de La Vanguardia. Sin embargo, ignoran las nuevas fórmulas de pago para ciertos contenidos porqué tienen miedo a introducir sus datos en la red o porqué no consideran obligatorio pagar por ello. “Igual que cuando vas a comprar el pan pagas por ello, el servicio de informar dedica un esfuerzo, un gasto de tiempo y el que lo hace debe recibir la compensación económica merecida”.

Esto ha supuesto que la gente crea innecesario pagar por recibir un servicio que, en definitiva, ofrece el periodismo: informar. Internet es quizás la segunda revolución industrial, pero no ha matado todavía al papel. El devenir del papel es incierto. Las ventas en los últimos años han ido bajando paulatinamente (hasta un 50% en algunos medios), pero las grandes marcas siguen obteniendo los beneficios del papel.

El País es uno de los diarios que sigue gozando de mucho prestigio por antigüedad y calidad, pero las ventas han disminuido y el intento fallido de hacer pagar en web hace unos años les ha obligado a reaccionar: “La verdad es que el futuro del papel es una incógnita. Nosotros intentamos mantener nivel pero los ingresos son menores”, asegura Francesc Valls, con rostro dubitativo.

El Periódico y La Vanguardia viven situaciones ajenas a la crisis, aunque hayan sufrido ERE’s en sus empresas. Ambos medios son los “capos” a día de hoy de los quioscos. “Evidentemente que las ventas han sufrido caídas considerables, pero nosotros intentamos regalar vajillas o elementos “extraperiodísticos” y solventamos parte de las pérdidas”, nos confiesa Saül Gordillo.

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

La redacción de El Periódico, una de las más grandes. (Foto: Miguel Lois)

Y es que los diarios que tienen una marca consolidada y un prestigio no notan tanto esta crisis: “Tenemos la fortuna de que nuestros lectores siguen confiando en nosotros. Si esto sigue en pie es por los que compran el papel y los publicistas que creen en él. Internet no la tenemos explotada”, comenta Enric Sierra.

Sin embargo, los diarios locales o con menos presupuesto han sufrido mucho la crisis y su futuro es incierto: “Si no fuese por los suscriptores esto ya no existiría. La situación es complicada y tenemos que intentar ofrecer un producto distinto, si no desapareceremos”, nos señala pesimista Ferran Espada, director adjunto de El 9.

Finalmente, la prensa deportiva vive en un mundo aparte. El sensacionalismo que desata el deporte y las emociones que afloran están por encima de cualquier crisis. “Si el Barça gana nosotros vendemos porque la gente disfruta leyendo”, nos comenta Sergio Solé, redactor de Mundo Deportivo.

No obstante, la crisis también se nota en la venta de diarios: “Es cierto que, en nuestro caso, el buen rendimiento del Barça nos mantiene a flote, pero la gente prefiere cada vez más consultar contenidos en la web”, concluye Joan Vehils, director del Sport.

Contenidos digitales: el dilema de hacer pagar

Los lectores que compran el papel, gastan su euro y consumen, encienden su ordenador y ven que el contenido que ha pagado está idéntico y de forma gratuita en Internet. Lógicamente, eso es un trato injusto. Además, ¿por qué son los mismos contenidos y en un lado se pagan y en otro no? Ese es el gran dilema del periodismo escrito en la actualidad.

Nadie ha encontrado la fórmula ya que los usuarios no quieren pagar por ver contenidos por Internet. Eso del “café para todos” se ha apoderado de los usuarios en la red. El escepticismo y las dudas sobre las estafas que genera Internet transmiten inseguridad a los internautas. Por ello, decisiones como la de El País de hace años fue un desastre y dejó a la web muy desprestigiada: “Todavía hay gente que dice que la web de El País es de pago”, asegura Enric Sierra, irónico.

Los métodos de pago son difíciles y nadie sabe si hay que hacer pagar por los artículos más elaborados o seguir como hasta ahora

Los métodos de pago son difíciles y nadie sabe si hay que hacer pagar por los artículos más elaborados y que han dedicado un esfuerzo mayor (dejando la información generalista gratis), que el suscriptor decida que secciones quiere leer y pagar o seguir como hasta ahora.

Uno de los pioneros en hacer contenidos de pago fue el Diari Ara, que creó el Ara Premium, un modelo que te obliga a suscribirte si quieres leer los artículos de opinión: “Fue una iniciativa pionera, pero necesaria. De momento no estamos disgustados. Tenemos más de 5.000 suscriptores ya. Estamos satisfechos y vamos en aumento”, nos asegura Carles Capdevila, director del Ara.

También encontramos los medios escritos que solo están en la web, como el caso de Vilaweb y de Público. En el caso del segundo, el prestigio alcanzado con el papel ha sido clave para que la web siga funcionando: “Gracias a la publicidad y a una fuerte inversión seguimos teniendo visitas y la web va en buen camino. Somos referencia para muchos”, declara optimista David Asorey, jefe del desarrollo web.

Por su parte, Vilaweb es el claro ejemplo de que los lectores son la base de un medio: “Más del 65% de nuestra inversión es gracias a los suscriptores, que confían en nosotros y nos dan su apoyo. Sin ellos, esto ya no existiría”, asegura Vicent Partal, director de Vilaweb.

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La delegación de El Mundo en Barcelona. (Foto: Oliver Muñoz)

El Periódico ha creado un modelo llamado e-periodico, que busca atraer a los lectores para que, poco a poco, empiecen a pagar por los contenidos. El País tiene un modelo de compartir artículos llamado Eskup, que tiene éxito. Sin embargo, el diario del Grupo Prisa ha anunciado ya que obligará a pagar por sus contenidos. El argumento es claro: “No puede ser que el trabajo de muchas horas sea consumido de forma gratuita”.

Uno de los modelos más innovadores, sin embargo, es el de Orbyt (ligado a El Mundo y Marca) que consiste en un sistema de pago para contenidos multimedia, con una elaboración extensa y exclusivamente de pago. “Solo puedes consultarlo si eres suscriptor. Allí tenemos contenido exclusivo con mucha calidad y esfuerzo. Tiene relativo éxito”, nos asegura Francisco Cabezas, redactor de El Mundo en Cataluña.

Finalmente, La Vanguardia no prevé en un futuro inmediato hacer pagar por los contenidos en web: “Si nos va bien gracias al papel y la web tiene éxito, ¿para qué vamos a hacer pagar? Si perdiéramos en papel ya buscaríamos soluciones”, concluye Enric Sierra.

Ingresar no es tan fácil

Los nuevos tiempos que azotan la profesión también suscitan cambios en el modo de financiar la prensa impresa. El papel lleva toda una vida siendo pagado gracias a la publicidad, pero ahora mismo los anunciantes están bajando. Los contratos publicitarios se firman anualmente, por meses, semanalmente o día  a día. “La publicidad en internet es más barata”, comenta Sergi Solé, redactor de El Mundo Deportivo. Sin embargo, los diarios buscan alternativas y por ejemplo, este periódico deportivo perteneciente al Grupo Godó ha iniciado un convenio de colaboración con una empresa de venta de viajes online para promocionarse mutuamente.

“Está poco trabajado el tema de la publicidad en las redes, y en España todavía no sabemos cómo será”

“El papel y la web se financian por los anunciantes, pero el volumen de publicidad en la web es muy pequeña”, dice Valls. “Está poco trabajado el tema de la publicidad en las redes, y en España todavía no sabemos cómo será”, sigue el subdirector de El País Catalunya. El periódico inglés The Guardian capta un 25% de los ingresos gracias a la publicidad, algo que aquí es inimaginable, cuando hemos estado en el 4%, llegar al 10 o 15% ya es algo extraordinario.

La redacción de El País. Foto: Oliver Muñoz.

La redacción de El País. Foto: Oliver Muñoz.

“La web de La Vanguardia da beneficios, y es solo por la publicidad”, manifiesta su subdirector. “Los periodistas de la web los pagamos por el dinero que sacamos de la publicidad de la versión digital”, dice Sierra, que explica que mientras que en el papel la publicidad cae de forma alarmante, en su caso, los anunciantes en la web están aumentando.

No valen los gurús

Nadie sabe cuál es el futuro del periodismo. Nadie sabe cómo se venderá el papel de aquí unos años. Nadie sabe si tendremos que pagar por contenidos en la web con confianza. Nadie sabe si la publicidad dejará de existir. Lo que sí se sabe es que el periodismo sigue siendo un servicio imprescindible para la sociedad y su desaparición se antoja inviable si la democracia sigue siendo el modelo político por excelencia. Toca reinventarse, toca periodismo.

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Francesc Valls: “La información que hay bajo una cabecera se tiene que pagar, esto no es Twitter”

Francesc Valls , subdirector de El País en Cataluña,  explica las características de la redacción de El País  que integra la versión de papel y la digital, además nos ofrece su visión sobre temas como el  futuro del periodismo o los modelos de financiación.

J. Lanzas, M. Lois, O. Muñoz.

Pregunta: ¿Las redacciones de la versión de  papel y de digital de El País, están integradas en una sola?

Respuesta: Absolutamente, hace unos cuatro años que todos los periodistas trabajan tanto para el papel como para digital.

P: ¿Qué beneficios ofrecen las redacciones integradas?

R: Hay precedentes de redacciones que no eran integradas como la del The Washington Post  y que no dieron buenos resultados por falta de comunicación entre ellas.  Si un diario se ha ganado la credibilidad en el papel, se la ha de ganar también en su versión digital.

P: ¿Ofrecéis los mismos contenidos en la versión digital que en la de papel?

R: Normalmente sí, aunque a veces es más largo el contenido de la web ya que ahí el espacio es infinito.

P: Pero los lectores del papel pagan…

R: Bueno es que algún día los lectores del digital también pagarán, no tiene ninguna lógica que un producto sea de pago o gratuito dependiendo de su formato. Lo que aún está por ver es cuál es el mejor sistema de financiación.

“Pero no está claro cuál ha de ser el modelo en un futuro lo que sí está claro es que se ha de pagar por los contenidos, además la publicidad ha caído mucho”

P: ¿Cuál es la propuesta de El País?

R: A finales de este año ya se pagará por lo que serán los contenidos más completos del diario, ya que de momento puedes acceder a todos los contenidos y esto se tendrá que cambiar. Pero no está claro cuál ha de ser el modelo en un futuro lo que sí está claro es que se ha de pagar por los contenidos, además la publicidad ha caído mucho. Lo que si hay es un debate sobre el contenido que ha de llevar el papel que de momento es con lo que se está financiando la web.

La redacción de El País. Foto: Oliver Muñoz.

La redacción de El País. Foto: Oliver Muñoz.

 P: Ya intentasteis poner un modelo de pago.

R: Y fracasó porque justamente El Mundo en ese momento tenía el modelo abierto. Además la gente aun no ha asumido que se ha de pagar por los contenidos en la web. Pero la información que está bajo una cabecera se ha de pagar somos una empresa que contrasta la información, esto no es Twitter donde hay mucha información sin contrastar, hace poco se dijo que había habido un atentado contra Obama, y la información se dio como buena. Nosotros no colgamos nada en la web sino está contrastado, la calidad ha de primar sobre la inmediatez aunque esta también es importante. Por ejemplo tenemos el eskup que sería una especie de red social interna a la cual te has de inscribir y donde llegan breves de 4 o 5 líneas  de última hora pero luego la información se ha de elaborar e insisto la información siempre ha de estar contrastada.

P: Hace poco publicasteis una foto que supuestamente era de Hugo Chávez y luego..

R: El problema fue que confiamos en una agencia que teníamos contratada y que nos garantizó que el de la foto era Chávez, además intentamos contactar con la enfermera que supuestamente habría sacado la foto del hospital pero evidentemente nos fue imposible. La foto llegó muy tarde como para poder contrastarla y era una primicia mundial. Luego cuando se demostró que no era Chávez tuvimos que retirar toda la tirada, lo cual supuso un gran coste económico pero hubo que hacerlo para mantener el prestigio. De todas formas, no hemos tenido muchos problemas de este tipo.

Valls habla sobre la polémica portada:

http://www.ivoox.com/francesc-valls-habla-portada-del-el_md_2012641_1.mp3″ Ir a descargar

P: Las versiones de papel suelen tener más prestigio ¿Dais más importancia  al papel que a la Web?

R: En nuestro caso tuvimos que cambiar la mentalidad y ahora  la web es la primera prioridad del diario. Incluso tenemos una empresa externa que se encarga de montar los videos y si ahora no recuerdo mal también hay otra que nos lleva el tema de SEO (posocionamiento en buscadores).

P: ¿La web ha cambiado el perfil de los periodistas?

R: No, es verdad que la gente joven tiene más facilidad con las nuevas tecnologías pero nuestros redactores se han ido adaptando bastante bien ya que los cambios tecnológicos son progresivos.

“En Europa la tendencia es hacer contenidos más elaborados en el papel como investigación u opinión que es precisamente lo que da un plus al periodismo”

P: ¿Reguláis de alguna manera la participación en la web?

R: Sí, algunos comentarios son demenciales por lo tanto eliminamos los que sean ofensivos o tengan elementos discriminatorios de tipo sexistas o xenófobos. Hay gente que se crece mucho con el anonimato. Para solucionar esto contratamos a una empresa que se encarga de este filtrado ya que los periodistas no tendrían tiempo de revisar la gran cantidad de comentarios que llegan.

P: ¿La web se autofinancia con su propia publicidad?

R: El volumen de ingresos de la publicidad de la web es muy pequeño, supone más o menos un 10% de los ingresos del diario, además está muy poco estudiado el tema de la publicidad en la red. Por otro lado la crisis está afectando mucho a la publicidad tanto en papel como en la web, aunque en esta última estaba creciendo pero ahora se ha vuelto a estancar.

La redacción. Foto: Oliver Muñoz.

La redacción. Foto: Oliver Muñoz.

P: ¿Cómo ves el futuro en la prensa de papel?

R: En España hay un modelo que está en crisis, y es que la prensa de papel sigue estando muy sujeta a la inmediatez y a la agenda del parlamento y de los partidos políticos pero en Europa la tendencia es hacer contenidos más elaborados en el papel como investigación u opinión que es precisamente lo que da un plus al periodismo, las horas que dedica el periodismo.

Enric Sierra: “El papel sigue siendo nuestro pilar básico”

El subdirector de La Vanguardia nos recibe en la redacción del diario líder en Cataluña. Enric Sierra (Arenys de Mar, 1963) fue uno de los co-fundadores del 20 minutos y en 2006 aterrizó en el diario del Grupo Godó como mediador entre el papel y las nuevas posibilidades que ofrecía la web. El futuro del papel, la publicidad y su importancia en el periodismo fueron abordados sin tabúes y con optimismo.

J. Lanzas, M. Lois, O. Muñoz

Pregunta: ¿La Vanguardia es una redacción integrada?

Respuesta:  La redacción de La Vanguardia tiene una redacción para el papel y otra para la web. Son empresas distintas, aunque trabajan para el mismo grupo. Eso se decidió antes que yo llegara. Desde que estoy aquí, en noviembre de 2006, hemos cambiado muchas cosas. El director es el mismo para el papel y para la web: José Antich.

Recepción de La Vanguardia. Foto: Oliver Muñoz

P: ¿Cuál es tu función dentro del medio?

R: Yo soy subdirector adjunto tanto del papel como de la web para conseguir la sinergia y enlazar contenidos. Tengo el poder para mandar tanto a los redactores para el papel como aquellos que lo hacen para la web. Mis funciones es controlar quién hace qué en la web, controlar los contenidos, asignar tareas…

P: ¿Qué se hace en caso de tener una exclusiva?

R: Si creemos que nadie tiene esa información nos esperamos para publicarla en papel y colgarla en la web a las cuatro de la madrugada. Si tenemos la sensación que alguien podría conseguirla, la publicamos de inmediato en nuestra página web. Es cuestión de jugar con los demás medios.

P: ¿Con el mismo formato de redacción?

R: Bueno, evidentemente en Internet podemos actualizar, mejorar y completar la información, aunque tanto en papel como en digital buscamos analizar mucho el contenido, contrastarlo y elaborar información de calidad. Nosotros utilizamos más la web para la información. El papel es más para análisis, creación literaria y contraste. En Internet, además, tenemos que incluir una serie de elementos SEO, enlaces y vídeos para tener éxito en Google.

P: ¿Es esa la principal diferencia?

R: A nivel de producto periodístico sí. Pero a nivel empresarial es muy diferente. Los redactores de web cobran menos que los de papel. Y esto, desgraciadamente, es un negocio, y los que mandan no quieren ahogarse. Antes la web no daba beneficios, por lo que se contrataba a gente a coste cero prácticamente y se creó una unidad digital para ajustar presupuestos. Ahora, sin embargo, queremos unificar todo. Pero son mundos distintos y hay tres hándicaps: el espacio (ahora mismo tenemos tres plantas en el edificio), la cantidad de gente (habrá que recortar) y cómo se hace esto (para no perjudicar ni un producto ni otro).

P: En eso falló El País.

R: Sin duda. No tenían el chip del digital y pensaban que podrían cubrirlo todo igual. Perdieron audiencia y calidad del producto. Les ha costado nueve años recuperar ese prestigio y superar a El Mundo en la web. Además no supieron entender que la web se tiene que actualizar constantemente, con un inciso especial a la mañana, de 6 a 2.

P: ¿Y en papel?

R: Aquí empieza a haber movimiento a las 4 o 5 de la tarde. El negocio se hace en la web por la mañana. No ves a nadie a las 10 de la mañana aquí, aunque están trabajando haciendo crónicas, cubriendo actos… Lo que no puedes tener es 24 horas a la gente en la redacción. O compramos plegatines del Ikea o no podremos aplicar la fórmula esa que ahora está de moda que dice: “los periodistas tienen que hacerlo todo”. No señores, eso no funciona. Si queremos tener contenidos para Smart TV y todos los medios posibles hay que tener más personal, y eso ahora es inconcebible.

P: ¿Sigue teniendo preferencia el papel que la web?

R: El papel sigue siendo el buque insignia de La Vanguardia, aunque somos muy fuertes en la web, estamos entre los mejores tanto en España como en el mundo.

P: ¿Interesa tanto ser el primero y ganar clics en detrimento de la calidad?

R: Evidentemente que ser los primeros es lo mejor. Pero lo más importante de cualquier medio de comunicación es la audiencia. Da igual ser los primeros si no tienes audiencia. Hay que pensar en cómo monetizas lo que la audiencia te da.

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Enric Sierra, pensativo. Foto: Oliver Muñoz

P: ¿A partir de la publicidad?

R: Está claro. Pero para conseguir esa publicidad hay que explicarles a los grupos publicitarios que tenemos audiencia, que el cliente le gusta ver nuestro producto. Y para conseguir eso no solo vale con ser el primero, sino hacer el producto con calidad.

P: Luego está el modelo Google.

R: Google es un auténtico lujo y a la vez una pesadilla. Si no haces información de calidad, con una extensión determinada, utilizando negritas, hipervinculando con otras webs de interés y otros elementos SEO, el buscador no te da visitas. Estamos muy atentos a todo eso. La información tiene que tener un envoltorio bonito para que triunfe.

P: Sin embargo lo que más vende es el morbo.

R: Está claro. Nosotros si quisiéramos, pondríamos chicas desnudas y arrasaríamos. Si miráis cuáles son las tres noticias más vistas del día puede que esté el vídeo de la Beyoncé, que es solo hacer un copiar y pegar, y no un reportaje que ha requerido mucho esfuerzo.

P: ¿Volcáis las mismas noticias que en la página web?

R: No. Algunas noticias tenemos que sacarla lógicamente en papel y en web porque son muy importantes, pero intentamos variar en contenidos para no ser repetitivos.

P: ¿Y eso no puede cabrear a los suscriptores del papel?

R: En absoluto, porque ellos disfrutan del papel y tienen documentos exclusivos que en Internet no tienen. Nosotros valoramos mucho a nuestros lectores de papel porque son los que nos siguen manteniendo a flote.

P: ¿Cómo es que no se paga para los contenidos web?

R: Creemos que de momento no es necesario cobrar en la web, solo pagan los de papel.

P: ¿Y en un futuro?

R: Estamos atentos a todo lo que depara este mundo tan cambiante. Ya ha habido proyectos con éxito y debacles. El New York Times, cuando entras diez veces, tienes que pagar, pero hay una trampa: si alguien cuelga un enlace en una red social tú puedes entrar aunque hayas sobrepasado esas diez visitas. El País fracasó hace años con su intento y ha tardado nueve años en recuperar el liderazgo. Los contenidos que son de pago tienen menos clicks, es lógico.

“El periodismo lleva años sosteniéndose por la publicidad. Sin ella estaríamos muertos”

P: ¿Cómo se consigue ingresos entonces?

R: Con la publicidad. Sin ella estamos muertos. Los redactores digitales los pagamos con los ingresos publicitarios.

P: ¿Y la tendencia de la publicidad cuál es?

R: A la publicidad le ha costado adaptarse al digital. De momento se paga más en papel que en internet, pero es que no entiendo porque cuando hay un vídeo tenemos que comernos la publicidad. Habría que poner el anuncio al final del mismo, porque la gente ya no le importa verlo. Al principio les molesta. La publicidad intrusiva es negativa porque el usuario la odia. Además, tienen que ver qué tipo de usuarios visitan esta página web.

P: ¿Se cansa el lector de leer por Internet?

R: Esa teoría se enseña en las facultades de forma errónea. Yo mismo he demostrado empíricamente que la gente hace scroll si lo que lee le gusta y es interesante. Esa es una teoría de gurús norteamericanos que en España no se ha demostrado. No podemos adaptar esa teoría porque allí ellos utilizan una web con letra muy pequeñas. Aquí la gente no navega, sino que le expliques todo en la portada.

P: ¿Por ejemplo?

R: El 20 minutos tiene una portada muy larga y es de las mejores de España. Es la tercera web. Si no gustase que su portada fuese larga no tendría éxito, ¿no? La home del país también tiene éxito. Una cosa es la teoría y otra muy distinta la que hace el usuario.

P. Así pues, el usuario es el capitán de la navegación.

R: Exacto, el usuario decide qué fórmula tiene éxito. En un día se nos puede desmontar toda una teoría, ya que podemos seguir que hace el usuario en cada momento.

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Redacción de La Vanguardia. Foto: Oliver Muñoz

P: Lo largo, pues, se acepta.

R: Por supuesto. Mirad, en verano, la noticia más leída fue una especie de cuento que nuestro corresponsal en Londres  publicó. ¡Y en verano!

P: ¿No jugáis con ventaja al dar gratuitamente los diarios en la RENFE?

R: Con ventaja no, ni restamos competitividad a los demás. RENFE nos paga por un número determinado de ejemplares y nosotros hacemos la tirada según lo que nos piden. Evidentemente, si no pagaran, no lo daríamos gratis. Ellos podrían coger los diarios y tirarlos. Si los reparten entre los pasajeros, mejor para nosotros. Pero es que El Periódico también hace lo mismo con Enrique Tomás. Tú compras un jamón y te llevas El Periódico.

“El papel pasará a ser más etilista, más caro y quizás deje de tener relevancia, pero jamás morirá. Los diarios seguirán marcando la agenda”

P: ¿Y acuerdos con otras webs?

R: Por supuesto. Por ejemplo, tenemos un canal de venta de pisos y nosotros damos publicidad de ellos y mandamos a los lectores a su web, y luego los ingresos nos lo repartimos a la mitad.

P: ¿Dejará de existir el papel?

R: El director del New York Times dijo hace siete años que en un lustro moriría. Ya han pasado siete y el New York Times sigue publicándose. Lo que sí creo es que el papel será un soporte irrelevante, no será un mass media, sino que será más elitista, más caro, con un enfoque más determinado. Podría salir solo los fines de semana, que solo hubiera opinión… No lo sé. Los diarios marcarán la agenda, eso lo tengo claro. Tenemos que buscar historias nuevas, no noticias que la gente ya haya escuchado en la radio o leído en las redes sociales.

P: ¿Qué futuro tiene el periodismo?

R: Estamos en una situación compleja, pero no por la profesión, sino por la dura crisis económica que vivimos y nos afecta a todos. Eso sí, nosotros más que nunca somos necesarios. Los ciudadanos pueden informar, pero no saben recolectar, crear, empaquetar y publicar contenidos contrastados, con fuentes y veraces. El periodismo no está muerto. Tenemos las mayores oportunidades de nuestra historia gracias a las tecnologías. Pero tenemos que reivindicarnos diciendo: ¡eh, eso sabemos hacerlo!

Saül Gordillo: “El futuro del periodismo es más periodismo”

El jefe de los contenidos digitales de El Periódico nos recibe para hablar sobre en qué momento se encuentra la profesión y el futuro que le espera. Además nos habla sobre las rutinas de producción periodística del diario y nos describe cómo trabaja una redacción totalmente integrada, donde un mismo periodista escribe para papel y web.

J. Lanzas, M. Lois, O. Muñoz

Pregunta: ¿La redacción de la versión papel y la web, es la misma?

Respuesta: Sí, es la misma y desde el pasado verano toda la redacción publica en la web. Hicimos un proceso de formación interna a los casi 200 periodistas y profesionales de la casa para que los mismos periodistas del papel también asumieran la publicación, la actualización y la generación de contenidos de la web.

P: ¿Los periodistas son multiplataforma?

R: Si multiplataforma quiere decir que escriben por papel, para web, que pueden hacer comentarios de video y que a veces también hacen fotografías, sí. No todos, pero cada vez tenemos más profesionales que hacen información indistintamente del soporte. El diario tiene una versión tradicional impresa, una versión reducida en el soporte digital que es el e-Periódico, una web con mucha información gratis y hacemos un informativo diario explicando los contenidos del periódico del día después y esto se emite en tres televisiones normales, además de incluirlo en la web.

P: ¿Cuáles crees que son las ventajas de tener una redacción integrada?

R: El Periódico en la web respeta los valores, mantiene una coherencia en la línea editorial, tiene las mismas marcas personales individuales, las firmas y es más un reflejo de lo que es El Periódico en papel. Si esto lo hicieran dos equipos separados, que no se hablasen o fueran diferentes, se caería en el riesgo de caer en contradicciones, descoordinaciones, líneas editoriales diferentes y en divergencias. El hecho de hacerlo con la misma gente tiene esta parte positiva, pero también es cierto que en una redacción convencional en la que durante treinta años han escrito en papel, ponerse delante de un gestor de web y ponerse a escribir para web requiere la perdida de unas series de inercias y prejuicios.

“El día que haya una manera de picotear de diferentes medios, si pudiera hacer mi dieta de contenidos y pudiera pagar unos precios razonables por estos contenidos y no fuera un importe astronómico, creo que tendría sentido pagar”

P: ¿Se le da la misma importancia a la versión digital que a la de papel?

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

R: Nosotros funcionamos así: Cada sección tiene gente que se dedica a actualizar la portada de su sección. Cada sección tiene toda la gente que en principio sabe, y lo hace, escribir para la web. Depende del tema, el periodista escribe una versión inicial para la web y después lo hace mejor hecho, profundizando, contrastando y analizando para el papel. Depende de lo que sea solo sale para la web, y depende del tema, también puede salir solo para el papel. Esto lo hacemos en exclusivas, entrevistas temas propios, que son un tema nuestro. Hacemos un resumen en la web que remite a la versión de pago del e-Periódico. Por lo tanto, sí se concibe para estar en papel pero también hay presencia en la web. No se te decir qué tanto por ciento dedican a papel o web unos u otros. Las fronteras se van difuminando cada vez más.

P: ¿Cómo crees que será el futuro sobre el pago de contenidos digitales?

R: Lo que a mí me gustaría es pagar precios muy razonables por cosas que me interesan mucho, y no pagar por cosas que todo el mundo publica y no tienen un valor añadido. El día que haya una manera de picotear de diferentes medios, si pudiera hacer mi dieta de contenidos y pudiera pagar unos precios razonables por estos contenidos y no fuera un importe astronómico, creo que tendría sentido. Los periódicos estamos en un punto que este salto de pago no lo hemos hecho. Estamos en un muro en el que estamos o todo o nada, o pagas todas o solo cuatro noticias. Ahora estamos en un momento interesante en el que El País acaba de anunciar, y El Mundo también, que harán pagar los contenidos en internet.

P: ¿Como jefe de los contenidos digitales, qué directrices marcas a tus trabajadores?

R: Yo simplemente me encargo de garantizar que la web tenga la última hora y que la oferta de pago del e-Periódico muestre una parte reducida y que invite a la gente a entrar en la versión de pago. Ahora estamos en un momento en el que e-Periódico nos ha dado un resultado razonable con más de 50000 subscripciones, pero nos falta hacer un paso más. El siguiente paso sería que el e-Periódico tuviera una presencia más integrada en la web.

P: La redacción integrada comporta no tener problemas de coherencia entre papel y web. ¿La constante actualización e inmediatez del digital no trae problemas de este tipo?

R: La inmediatez choca con el periodismo, que ha vivido muy cómodo cuando ha podido profundizar  más cuando ha tenido tiempo que no cuando ha tenido que ir a piñón, cuando tiene que contar las cosas cuando acaban de pasar o todavía están pasando. Esto se debe hacer con la honestidad profesional y con la coherencia y seriedad del medio sin que entre en conflicto con la línea editorial del diario. Es un problema que tenemos que entender que hay dos niveles, uno de última hora, que esto se debe explicar y tampoco se pide que sea profundo, y además hacer el ejercicio, que no es fácil, de que el producto que ofreces da interpretación, contraste…Hay cosas que una vez se explican en la web, el día de mañana puede que no sea necesario gastar papel en explicar algo que todo el mundo sabe. Defiendo que hayan cosas que solo vayan a la web y cosas que solo vayan al papel.

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

P: ¿Ante una exclusiva, como se toma la decisión de publicarla en web o en papel?

R: Esto se decide calculando si sospechas que otro lo dará antes que tú. Si crees que aquella exclusiva solo la tienes tú, nosotros tenemos una apuesta que es la vespertina que a las 9 de la noche lanzamos en el e-Periódico y a la web para acceder al e-Periódico algunos de los contenidos del diario de mañana. Si poner eso en la vespertina provoca que alguien lo coja, pues muchas veces no lo pones. Si crees que aquella noticia al poco rato la tendrá la competencia, decides ponerla en la web y apuntarte el éxito.

P: Actualmente tiene más prestigio la versión en papel. ¿Crees que eso irá cambiando?

R: Creo que lo que tiene sentido y tiene prestigio son las marcas de los medios. Es indiferente si es en web o papel, lo importante es la marca del diario. Lo que representa El Periódico, los profesionales que tienen detrás, los valores que representan…una marca de muchos años y un esfuerzo de mucha gente. Esto se debe preservar, en un momento en que hay exceso de información. El tema no está en el soporte sino en el contenido. Estamos en un momento en que la gente cree que no se debe pagar o que cree que cualquiera puede hacer este trabajo, y es aquí donde los periodistas nos tenemos que reivindicar.

“No hay nada escrito ni demostrado que la gente no quiera textos largos en la web. Si el texto es bueno lo lees en el soporte que sea. Si es bueno la gente lo consume”

P: ¿Qué importancia tienen las firmas de por ejemplo Risto Mejide o Jordi Évole en El Periódico?

R: Es evidente que Jordi Évole encaja mejor en El Periódico que no en un diario conservador. Es evidente que la suma de Évole a El Periódico, son dos marcas potentes que suman y aumentan. El diario se aprovecha de estas firmas y en las redes es evidente que tiene un eco importante. Pero a la vez, también es prestigio para ellos. Aquí ganamos todos, los dos. En las redes sociales es evidente que cuando Risto  o Évole comparten un artículo, aquello genera un tráfico que se nota y en ese sentido estamos muy contentos.

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

La redacción de El Periódico. (Foto: Miguel Lois)

P: Las “reglas” de internet dicen en lo general que los usuarios no leen textos muy extensos. ¿El Periódico prefiere la brevedad?

R: Nosotros no tenemos una norma cerrada sobre la amplitud de los artículos. Es verdad que si tienes pocos datos, por poco que sean si están contrastados…Si es cierto que un periodista que trabaja para web y papel, hace textos más descriptivos para la web y más interpretativos para el papel. No hay nada escrito ni demostrado que la gente no quiera textos largos en la web. Si el texto es bueno lo lees en el soporte que sea. Si es bueno la gente lo consume.

P: ¿Cuál es el perfil de los trabajadores de la versión digital?

R: Son los mismos que en el papel, pero también tenemos jóvenes que son estudiantes en prácticas. Tenemos becarios en todas las secciones y concretamente en el online, nos ayudan en las redes sociales. Quizás es la sección donde más becarios hay. Hay veteranos que escriben para la web y lo hacen muy bien y jóvenes que quizás no lo hacen tanto.

“Creo que el papel no está muerto y no hace falta matarlo antes de tiempo. Me imagino un escenario en el que el formato del papel sea de reportajes, de análisis, de opinión, más vinculado al fin de semana que es cuando la gente tiene más tiempo de leer”

P: ¿Cómo ves el futuro del papel?

R: Creo que el papel no está muerto y no hace falta matarlo antes de tiempo. Hay mucha gente que le gusta el papel todavía. Hay cosas que en papel tiene una textura que gusta. No tiene sentido tener que comprar un diario en papel para releer noticias de última hora que otros medios ya han dado. Me imagino un escenario en el que el formato del papel sea de reportajes, de análisis, de opinión, más vinculado al fin de semana que es cuando la gente tiene más tiempo de leer. Hay una parte de la población que todavía no tiene acceso a las redes ni teléfonos que les permitan leer noticias.

P: ¿Hacia dónde crees que va el periodismo?

R: Va hacia una cura de humildad y una reinvención. Extender la mano con la audiencia, hacia una mayor exigencia y crítica y ser más duro con los poderes. Ser más combativo, sin ser guerrillero, pero ser más exigente. Va hacia aprovechar que hay mucha gente que le interesa tu marca para, a nivel de negocio, buscar fórmulas que haga que la gente pague dinero por cosas que no necesariamente son información. Nos tenemos que reinventar, no solo la parte de contenidos sino también la parte de empresa. El futuro del periodismo es más periodismo. Actualmente el periodismo será más necesario que nunca.

Evolución periodística

El profundo cambio en el que se ve inmerso el periodismo, está obligando a los medios a adaptarse a la nueva situación, imponiendo, en la mayoría de los casos, duras condiciones laborales a los periodistas.

Javier Lanzas//Las tres redacciones de la delegación de Barcelona, se integran en una sola oficina para “ahorrar costes” nos cuenta un periodista. Tras pasar por la de Marca y Expansión, llegamos a la redacción de El Mundo y vamos pasando por las distintas secciones, la de cierre donde corrigen posibles errores antes de mandar el diario de mañana a rotativa, deportes que comparte espacio con becarios y colaboradores tras un ERE que también redujo la sección de internet a dos personas que cada día mandan la información a Madrid, donde el jefe de esta sección supervisa el montaje de la página web del diario. Por último para llegar al despacho del director habría que pasar por cultura y política y jefes de sección.

El Mundo, a diferencia de otros medios, no vuelca el contenido de su versión impresa en su página web aunque sí que se usa esta para anunciar, mediante un resumen, contenidos que saldrán al día siguiente en papel. Pese a que cada versión, papel y digital, produce sus propios contenidos, el diálogo entre ambas es necesariamente constante, ya que en la sección de internet de la delegación de Barcelona solo dos personas se han de encargar de todos los temas. En ocasiones, los periodistas que se escriben para la versión impresa, lo han de hacer también para la web del diario.

En El Mundo, siguen la tendencia en la que la inmediatez exigigida por la competencia entre los medios digitales, está provoncando que los medios produzcan una información de mayor calidad en la versión impresa en papel, para la cual disponen de un mayor tiempo a la hora de elaborar la información que para su versión digital.Tiempo que permite tanto el análisis en profundidad de los hechos, como la corrección de posibles errores.

Problemas de iluminación.  Foto: Oliver Muñoz

Problemas de iluminación.
Foto: Oliver Muñoz

Tras la breve visita por la redacción, aparece Paco, redactor de deportes que sale de una reunión con los jefes de sección. Antes de invitarnos a ir a una sala para hablar con él, nos pide disculpas por la oscuridad del pasillo en el que estamos, ese día hay problemas con la iluminación. Sin embargo esa oscuridad, en la que ni siquiera habiamos reparado, no es la inquietante, sino la de la visión que él tiene sobre el futuro y la situación actual del periodismo. “Llevo diez años en el periodismo, y nunca habia visto nada igual” dice, y continua describiendo una situción en la que los compañeros a los que han despedido no vuelven a recolocarse, los colaboradores cobran a un nivel “irrisorio” y en la que ve como un “milagro” que alguien consiga un contrato estable.

La solución pasa, según él , por que los grandes grupos lleguen a un acuerdo para que el contenido de sus páginas web sea de pago, ya que los medios que están ofreciendo gratis en su web el mismo contenido que ofrecen pagando el su versión impresa, se perjudican a ellos mismos y hacen perder lectores a las webs de los medios que no hacen lo mismo.Aun así, tal y como está cayendo la publicidad, no tiene claro que los medios puedan subsistir solo con un modelo de pago.

Sean cuales sean las soluciones, se han de tomar en cuanto antes, ya que los medios impresos “estamos en una situación límite”. Por otro lado, la reducción de personal hace que un solo periodista tenga que escribir en la versión impresa y en la digital y esto está empezando a influir  en la calidad del producto

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Son muchos los periodistas que comparten esta visión de incertidumbre sobre el futuro de una profesión en la que la crisis y la irrupción de las nuevas tecnologías están imponiendo unos cambios que pueden llegar a hacer desparecer a los medios que no sepan adaptarse a ellos.

Mundo Deportivo: un centenario que resiste en la élite

El periodismo vive en la actualidad una de las etapas más difíciles y a la vez apasionantes de su historia. La precarización de los periodistas, los despidos improcedentes y el cierre de muchos medios históricos, oscurecen el horizonte para los más apocalípticos.

Miguel Lois // Sin embargo, la posibilidad de poder escribir desde cualquier lado, en cualquier momento y sin restricciones; las nuevas opciones que ofrecen las nuevas tecnologías y el multimedia; la necesidad de reinventar el periodismo y buscar productos exclusivos permite a los más optimistas ver destellos de luz en un futuro inmediato y una revitalización de la profesión.

¿Pero qué sucede cuando hay una publicación que lleva más de 100 años en los quioscos y ahora se reinventa en la web? Mundo Deportivo no tiene todavía una convergencia entre la redacción digital y la tradicional de papel, pero sí está en total unión y los periodistas se ayudan mutuamente en busca de una adaptación a lo que el futuro les depara.

La prensa fue durante décadas un buen negocio en los principales mercados desarrollados, con márgenes de beneficio sobre ventas que en algunos casos superaban el 25%. Pero el desplome de la publicidad y el descenso de las ventas en quiosco han hecho que se tambalee un sector que en estos momentos afronta una reconversión comparable a la que sufrieron los altos hornos de Bilbao o de Manchester en los años ochenta.

La principal preocupación de los editores es taponar estas vías de agua y diseñar una fórmula que permita rentabilizar el modelo de negocio en el entorno digital. Nadie tiene la varita mágica, pero las grandes cabeceras mundiales están diseñando modelos para garantizar la supervivencia de un sector que se ha mantenido prácticamente estático durante 200 años. Muchos han puesto sus ojos en The New York Times (NYT), periódico que implementó hace dos años un sistema de suscripción aparentemente exitoso.

Mundo Deportivo, como todos los demás, sigue sin arriesgarse, buscando la inmediatez en la web con artículos directos, precisos y sin literatura romántica mientras que en el papel sigue aprovechando el buen momento del Barcelona en el fútbol. Para Sergio Solé, uno de los redactores que sigue la actualidad azulgrana en MD, nadie sabe qué pasará con el papel ni si se pagará por contenidos en papel: “Yo creo que el papel seguirá existiendo. No sé si siempre, pero hay mucha gente que aún prefiere tomar su café con el papel al lado. En la playa, por ejemplo, no se ven las tablets y el papel se puede manchar, mojar y no pasa nada”, aseguraba irónico.

“Por su parte, está claro que los contenidos digitales se tendrán que pagar, pero tenemos que encontrar la manera para qué la gente no tenga miedo a poner su número de cuenta en internet, que sepa que estos contenidos los hace alguien, que invierte un tiempo determinado y tiene que pagar su hipoteca. Aunque si ves que Whatsapp tuvo que dar marcha atrás cuando anunció que iba a ser de pago, que El País también tuvo que hacerlo hace años porque bajó en picado sus visitas y que la gente no quiere pagar, la verdad es que será difícil encontrar una solución a corto plazo”, concluía con tono escéptico. 

El dilema de pagar o no

Ese es uno de los dilemas que hay actualmente en el periodismo y del que Mundo Deportivo no se salva. La mayoría de contenidos que aparecen en la edición de papel pueden encontrarse gratis y con las mismas palabras en Internet. Sergio Solé cree que eso va en detrimento de su trabajo aunque ve inviable la opción de hacer cosas distintas porque supondría la necesidad de tener otra persona y, por consiguiente, un sueldo más a pagar: “Evidentemente que el contenido es el mismo, pero es que no podemos hacer otra cosa. Me gustaría poder hacer cosas distintas para el papel, como algo más de análisis e interpretación y en la web hacer simplemente las noticias que podemos encontrar en cualquier medio informativo”.

Así pues, MD es uno de esos diarios que vuelca todas las noticias que publica en papel para digital: “La mayoría de medios lo hacemos, pero es que no hay otra opción. Hay que intentar tener visitas en la web y seguir vendiendo en los quioscos”.

El día a día en MD

La redacción está permanentemente abierta, porque por la noche hay NBA y siempre tiene que haber alguien de guardia, pero la realidad es que hasta las nueve de la mañana no se pone en funcionamiento al redacción. A las 10:30 de la mañana, los directores, jefes de sección y redactores se reúnen para tratar los temas del día y marcar las directrices. Todos menos Miquel Sanuy, el diseñador de la portada, que espera a la reunión de las siete de la tarde para decidir qué y cómo podrá ser la portada de mañana. Durante el día los redactores tienen carta libre para publicar lo que crean conveniente: “Tenemos plena autonomía para mover la web y decidir qué es noticia a lo largo del día. Tenemos el deber de estar conectados a la actualidad y luego, a media tarde, tener claro que vamos a publicar en papel y ponernos manos a la obra. Es complicado porque hasta que no nos dicen cuánto espacio tendremos en el papel estamos limitados para trabajar”, comentaba Sergio Solé.

El contenido a diario es muy variado y la redacción está dividida por sectores deportivos y por los sectores de compaginación, diseño, archivo, producción y otras. Pese a no ser una redacción integrada, todos están unidos y se ayudan mutuamente para que el contenido fluya correctamente y haya coordinación. No obstante, muchas veces hay roces para acaparar la televisión: “No tenemos tantos televisores y entonces, cuando coinciden partidos de tenis, baloncesto, fútbol internacional o alguno de polideportivo, nos peleamos para qué dejen lo que cada uno quiere. Pero nos acabamos entendiendo. Si no, colapsamos internet con enlaces de mala calidad”. 

Esta es la redacción de Mundo Deportivo:

BARÇA: 11 (2 subdirectores incluido, Joan Josep Pallàs y Francesc Perearnau)
FÚTBOL (incluye Primera, Segunda e Internacional): 8 (1 subdirector incluido, Francesc Aguilar)
ESPANYOL: 3
FÚTBOL REGIONAL: 2 (los domingos hay un refuerzo de 4 personas)
BASKET: 3
POLIDEPORTIVO: 9 (1 subdirector incluido, David Llorens)
COMPAGINACIÓN: 7
INFOGRAFÍA: 4
PRODUCCIÓN (control de rotativas, edición, etc): 7
ARCHIVO-DOCUMENTACIÓN: 4
FOTOGRAFÍA (y vídeos para la web): 5
WEB: 13

Inmediatez vs papel

Como se ha dicho antes, las ventas en papel han disminuido de forma notable en los últimos años. Muchas publicaciones desaparecen en su versión papel y pasan solo al digital, como el caso de Público, aunque otros nacen hace dos años con ilusión, como el Ara. Sin embargo, la prensa deportiva sigue manteniéndose porque tiene un carácter más sensacionalista y sigue vendiendo. Rumores, polémica y la buena dinámica del Barça mantienen a flote Mundo Deportivo: “Tenemos suerte que nuestro diario no sufre tanto la crisis (aunque hemos bajado la tirada) porque el fútbol sigue vendiendo“, sonríe Sergio.

Uno de los problemas que tiene el papel es la pérdida de vigencia en eventos que suceden de madrugada o al mediodía. En el caso de la Fórmula 1, cuando corren en Asia, la edición del domingo saca los resultados de la calificación del sábado y a las 11 de la mañana la carrera ya ha finalizado. ¿Qué hacer en esos casos? “La verdad es que intentamos darle la vuelta a la tortilla, pero no puedes dejar de informar. Cierto es que esa información está ya desfasada y la gente ha visto la carrera. Pero por ejemplo, cuando el Barça juega a las 12, la gente durante el día ya ve mil resúmenes, pero nosotros no podemos dejar de hacer la crónica, el 1×1 y otras secciones habituales”, concluye Sergio. 

Otro de los momentos delicados es cuando el diario tiene una exclusiva. ¿Qué hay qué hacer: publicarlo en web inmediatamente o esperar a la edición impresa? “Imaginad que nos llega una exclusiva al mediodía. Si lo publicamos en la web tendremos visitas, nos citarán en todos los medios y llegará a todo el mundo. Pero eso sería efímero. A las seis horas ya no se diría que la noticia la ha destapado MD. Por eso intentamos esperar a la edición impresa, aunque si alguien lo saca ya se nos ha adelantado y hemos perdido. Es difícil tomar esa decisión”. 

La inmediatez poco a poco va ganando al papel, cómo se pudo ver en los hechos de la Maratón de Boston. Además, Sergio Solé cree que se demuestra en las escuelas y universidades, dónde los jóvenes ya no compran diarios: “Tú vas por las escuelas o las universidades y nadie lleva diario. Es lógico. Nadie pagará el euro que cuesta el diario si puedes leer eso en el móvil”. 

Finalmente, la gente se está cansando de leer y eso se nota en la diferencia de narrativa en papel y web: “En Internet no puedes prodigarte a hacer literatura, primero porque la gente no quiere leer parrafadas, segundo porque si tardas en publicarlo se te adelantan. Ahora hay una obsesión con ser el primero, por lo que puede haber errores ortográficos y los periodistas vamos con la soga al cuello para cerrar las rotativas”, sentencia Sergio, indignado. 

La publicidad, clave para la sostenibilidad del papel

Hace muchos años, la publicidad se pagaba muy bien y los diarios iban viento en popa. Sin embargo, con la crisis han bajado con creces y ya no se pagan las mismas millonadas. Todo se contrata día a día, no hay contratos anuales ni mensuales, todo está muy medido: “Tenemos la suerte que cuando gana el Barça siempre quieren salir patrocinadores porque la gente compra y lee. Pero ya no se paga tanto. Eso ha hecho que los presupuestos tengan que equilibrarse reduciendo plantilla, aunque aquí no se ha tocado tanto eso”. 

La publicidad permite dar tráfico de lectores, con acuerdos con otras empresas. Por ejemplo, Mundo Deportivo tiene un acuerdo con eDreams para qué en la página web de la marca de viajes aparezca en un banner la web de MD y así poder recibir visitantes. En una sección de la edición impresa, eDreams sale patrocinando la sección.

Así se paga actualmente la publicidad en MD: PPM’12_Mundo Deportivo PAPEL y DIGITAL

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La historia de un diario centenario

Un 1 de febrero de 1906 nacía en España un semanario deportivo llamado El Mundo Deportivo. La publicación deportiva más antigua de España y la segunda de Europa, tras la italiana La Gazzeta dello Sport (1896). En 1929 pasó a ser ya un diario y en 1999 introdujo en su formato una edición más colorida, más amplia, con más fotografías y una pequeña modificación en su cabecera (omitiendo el artículo El). En 2006 celebró su centenario con visitas ilustres de Ronaldinho, Pelé, el Príncipe de Astúrias y el Rey. El mismo 1 de febrero, pero de 2009, abrió su hemeroteca digital, donde se pueden extraer los documentos desde 1906, un auténtico lujo. El 25 de marzo de 2011, la web pasó de ser .es a .com, por lo que el dominio es más global. Cuenta actualmente con más de 366.000 lectores en España, aunque más de la mitad son de Cataluña. Tiene tres “sucursales” en tres ciudades distintas además de la de Barcelona: en Madrid, en Bilbao y en San Sebastián.

Contacto

Si deseáis comentarnos alguna cosa sobre el blog (de diseño, contenido, etc) no dudéis en contactar con nosotros en esta cuenta: periodigitalismo1@gmail.com

 

Si preferís contactar individualmente con los redactores del blog, hacerlo en sus propios correos:

– Javier Lanzas: javlanz@hotmail.com

– Miguel Lois: lois.miquel@gmail.com

– Oliver Muñoz: omunozar@gmail.com

Hacía dónde vamos

En una de nuestras travesías académicas, este blog es el punto culmen sobre el nuevo periodismo que se avecina. Nuestro objetivo aquí es intentar reflejar cuál será el futuro del papel, la convergencia de las redacciones tradicionales, cómo ha cambiado el oficio de contar las cosas con las tecnologías.

Es indudable que las rutinas de producción han cambiado. ¿Se vuelcan las noticias del papel exactamente igual al digital? ¿Habrá que pagar por contenidos digitales o seguirán siendo gratis? ¿Hacia dónde va el periodismo? Todas estas cuestiones se irán resolviendo en las crónicas del Diario Sport, del Mundo Deportivo y de El Mundo. Agradecer de antemano a Sergio Solé, Xavier Ortuño, Joan Vehils, Francisco Cabezas y Andrés Corpas.

Podréis contemplar también entrevistas a Saül Gordillo, el jefe de la sección multimedia de El Periódico y Francesc Valls, el director de El País en Cataluña. El reportaje contará con muchas fuentes de otros medios.

Os dejamos la editorial del 15 de abril de El País del  sobre el modelo de pago de los contenidos digitales:

La prensa rigurosa ha ejercido hasta ahora su importante rol en las sociedades democráticas gracias a un modelo industrial que combinaba dos fuentes de ingresos: la publicidad y el pago de los lectores. Este modelo permitió durante años la solvencia económica necesaria para garantizar la independencia de los medios, abordar las crecientes exigencias informativas de una sociedad cada vez más compleja y ofrecer un producto que mereció, en general, la confianza de la ciudadanía. Ese modelo está ahora en crisis por la caída de la publicidad, cuyos ingresos se han reducido a la mitad desde 2008, y por el retroceso de las ventas en quiosco a causa de la recesión económica y por la emergencia de las nuevas tecnologías que permiten el acceso gratuito a los contenidos.

Las nuevas herramientas digitales han dado a los diarios las mayores audiencias de la historia y, sin embargo, no garantizan los ingresos suficientes porque el acceso es gratuito. La mayoría de los medios, tanto en España como en el resto de países avanzados, han aplicado dolorosos ajustes de plantilla y severos planes de contención de gastos, pero el declive persistente de los ingresos amenaza su continuidad a corto y medio plazo. Ante esta coyuntura, cientos de diarios, incluidos algunos de referencia, como The New York Times, han comenzado a aplicar fórmula de pago para poder cobrar los contenidos de la edición digital. La mayoría de ellos se ha inclinado por un modelo que permite acceder de forma gratuita a los lectores ocasionales, pero exige el pago de módicas cantidades a partir de un determinado número de ártículos.

El cambio puede chocar con los hábitos que ha introducido la cultura de la gratuidad que se ha consolidado en la Red. El acceso fácil y sin coste a ingentes cantidades de contenidos puede dar a los ciudadanos la impresión de que la información no tiene coste. E incluso que tiene poco valor. Pero no es así. Muy al contrario. Sin información de calidad, la democracia se resiente. Los ciudadanos han de saber que la información independiente y fiable es hoy más cara que nunca, porque exige profesionales con un elevado nivel de conocimientos, un trabajo de verificación en ocasiones complicado y unos soportes técnicos también muy costosos. No hay información sin coste, y menos, información de calidad. La contribución de los lectores ha sido un factor esencial para la independencia de los medios respecto del poder y de los anunciantes. Y eso también es aplicable a la Red.

Inmersos en una transición hacia el ciberperiodismo

La situación actual exige a los periódicos que modifiquen las rutinas de sus redacciones. Internet va cogiendo peso aunque el papel continúa siendo más rentable. Sport está viviendo esta  evolución que acabará integrando sus empleados en una única redacción.

Oliver Muñoz // Cuando uno se dispone a pisar una redacción le vienen a la cabeza imágenes de películas hollywoodienses donde el ritmo frenético y el estrés periodístico son palpables en cada rincón. Sin embargo, cuando un lunes por la mañana pisas el local de un diario deportivo como es el Sport, toda esa sinfonía de nerviosismo acompañado de últimas horas se desvanece. Pocos son los integrantes de la redacción después de un fin de semana repleto de eventos deportivos y, sobre todo, lleno de partidos de jornada de Liga. El Sport, reconocido diario barcelonista, descansa después de la resaca futbolera y de la última victoria azulgrana.

Un lunes normal todo empieza con tranquilidad, no se oyen a más de diez personas teclear y redactar sus noticias. Silencio, sillas vacías, y calma. El director de la publicación se relaja en su despacho leyendo el diario ya impreso de ese día. Los pocos redactores que hay, o están frente a sus monitores o deambulan por la redacción sosteniendo en sus manos un café. La edición de papel ya tiene repartidos los espacios, siempre gobernados por la publicidad, y la sección web crea textos sin límite alguno.

La redacción del Sport vacía un lunes por la mañana. (Foto: Oliver Muñoz)

La redacción del Sport vacía un lunes por la mañana. (Foto: Oliver Muñoz)

El diario Sport se ha visto forzado recientemente a pedir a sus empleados un sacrificio económico. La prensa vive rodeada de una profunda crisis que se une a la que ya vive la propia profesión desde hace años. Mientras baja la facturación por publicidad y las ventas del papel impreso, los trabajadores del diario deportivo han tenido que aceptar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal, impidiendo así el despido de nueve compañeros. Razón por la que se puedan ver menos periodistas ocupando sus puestos de trabajo.

La rutina en la redacción es sencilla y los periodistas tienen bastante libertad a la hora de tomar decisiones. En ese momento, llega un teletipo anunciando que Dany Torres se ha proclamado campeón en Dubái . Enseguida se pone manos a la obra la redactora de web. En este caso opta por publicar una noticia de agencia maquillada, es decir, aprovechar la información del teletipo y cambiarla hasta darle otro aspecto. En cuestión de segundos y con unos pasos muy simples la misma redactora sube a la web del diario la información para que sea visible para todos los usuarios. “Cada vez vivimos menos de las agencias porque a nivel de internet la dictadura de Google existe y penalizan mucho los contenidos duplicados”, explica Xavier Ortuño, otro redactor de la sección digital.

La evolución de las tecnologías obliga a dar mayor importancia a las versiones digitales y en el Sport ya ha habido cambios. “Dos personas ya se han movido del papel a la web”, comenta Ortuño. Justo al lado de él, otro redactor de la versión digital escribiendo. En esta ocasión, el contenido es totalmente propio y la noticia se produce de principio a fin a partir de las palabras del periodista. Sergio Vera escribe sobre el enfrentamiento del Barça con el Nástic de la Copa Catalunya. Delante de nuestros ojos expectantes escribe sin cesar hasta tener listo el texto, que poco después publicará en sport.es. Seguidamente, hace un tweet rápido enlazando la noticia, para generar tráfico en la web. Vera, puede consultar al momento la audiencia que visita la versión digitalizada del diario, sin necesidad de esperarse, como ocurre con otros medios.

Durante este proceso sale el director del periódico, Joan Vehils, y se acerca con paso decidido. Como si fuera un redactor más se mezcla entre los trabajadores y se dispone a dar su opinión. “La tendencia es ir integrando la redacción pero está claro que no se puede hacer de un día para el otro” apunta Vehils, añadiendo además que la web por sí sola no es rentable. El debate sobre la integración de redacciones y el hecho de cobrar por los contenidos digitales está presente en todos los periódicos del mundo. El Sport no es una excepción y la cuestión se está discutiendo. “Cobrar puede parecer raro, pero si los medios no lo hacen no tendrán ingresos, se debe ir acostumbrando a la gente”, piensa el director. Éste es el reto del siglo, según Vehils, un desafío que tarde o temprano se cumplirá y que los usuarios deberán comprender.

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El periodismo es un oficio y el trabajo del periodista debe estar compensado. Igual que los lectores compran el diario impreso, deben hacer lo propio con el digital. No es fácil, no parece que se vaya a hacer en un futuro a corto plazo, pero el debate está sobre la mesa. Todas las redacciones están viviendo una transformación que les llevará a tener una única plantilla multiplataforma que escriba para web y papel indistintamente. El Sport ya está viviendo en sus propias carnes esta transición obligada para toda aquella publicación que quiera sobrevivir a la crisis actual.

Un día en la redacción

Este es el primer espacio de nuestro blog. Si quieres conocer cuál es la situación actual del diario SPORT, cómo será el futuro del Mundo Deportivo o como trata la información en web y en papel El Mundo, no dudes en leer nuestras tres crónicas.